Aprender a comprar, Aprender a regalar: Comprar conscientemente

· Compra Consciente
Aprender a comprar, Aprender a regalar: Comprar conscientemente

Terminamos de pasar el Black Friday, o Viernes Negro, que se ha convertido en el preludio de lo que se avecina, las “compras navideñas” , y ha sido curioso observar laurgencia irresistible de compra masiva” que se puede llegar a desarrollar cuando nos dejamos contagiar por una sociedad consumista sino somos conscientes de nuestras necesidades reales.

Nos hemos inventado otra fecha para adelantar las compras, para consumir más, una excusa perfecta para comprar de todo y a todas horas del día, adelantándose la campaña de Navidad cade vez antes.

Entramos en unas fechas donde realizamos un “comportamiento ritual” en el que consumir, comprar y regalar parece ser una obligación, porque es lo que “mandan los cánones” en unos dí­as donde se exalta el amor y la buena convivencia; provocándonos, inconscientemente en muchas ocasiones, una ansiedad o estrés por el mero hecho de  tener qué  obtener detalles que tienen que estar a la altura de las circunstancias que nos hayamos establecido para nuestros seres queridos y amistades.

Entramos en un tiempo que se puede convertir en consumo compulsivo y que lo sufren aquellas personas que compran solo por el placer de comprar, un placer momentáneo que finaliza en cuanto tienen en su poder el artí­culo, no porque necesitan lo que adquieren o bien porque actúan inconscientemente para eliminar el sentimiento de culpa que les agobia o bien porque se dejan llevar por lo que toca que es “comprar”.

Es por ello, que os propongo prestar atención a vuestros hábitos de compra para que no se conviertan en una “Actitud compulsiva”, comportamiento que puede llegar a ser considerado como una dependencia psicológica.

En la compra impulsiva o compulsiva, actuamos irracionalmente, comprando algo que tal vez no necesitamos y no usaremos o bien compramos para regalar sin valorar a quien va destinado, por el mero hecho de “comprar regalos” porque es lo que hay que hacer en estas fechas.

Ten en cuenta que al efímero placer de comprar impulsivamente le pueden seguir los remordimientos, las peleas familiares por los gastos desmedidos, el sentimiento de culpa, la depresión y una ansiedad, en muchos casos, que sólo se apaga con un nuevo atracón consumista y con el que la sociedad nos vuelve a tentar en las famosas rebajas de enero. En relación a la culpa, esta  puede ser provocada por haber comprado algo que no se usa o que no se necesitaba, por lo que la conducta se repite como una compensación para borrar “la conducta mala”, terminándose por convertir en una adicción o dependencia psicológica.

Es por ello que te invito a desarrollar “la compra consciente“:

  • Primero, date cuenta si tus compras corresponden a un perfil “impulsivo” que responde al deseo de poseer un producto, al “compulsivo” con el deseo de aliviar tu tensión y ansiedad o al perfil de comprador “consciente“ que indica que te das cuenta de tus necesidades reales, desde donde nace tu inquietud para adquirir algo o bien cuales son tus emociones y carencias que quiere cubrir aquello que compras.
  • En la compra consciente, cuando compres párate y date cuenta si intentas mejorar tu autoestima y qué necesidad emocional deseas satisfacer, porque si no es así se liberará el malestar momentáneamente, para después aumentar la incomodidad, sea la tristeza, depresión o ansiedad que padezcas y tras un breve periodo de alivio temporal de la tensión, podrás experimentar un sentimiento de culpa que no te impedirá, sin embargo, volver a comprar, ya que no hay ningún control sobre los impulsos y no se distingue entre deseo y necesidad.
  • Date cuenta, que no estás racionalizando en exceso para justificarte, la cual es una estrategia cognitiva que implica inventar razones plausibles y aceptables para ocultar las explicaciones reales de sí­ mismo. Es frecuente, por ejemplo, en estas fechas navideñas, que una madre justifique sus compras colmando de regalos a sus hijos. También es frecuente que lo que compre nunca sea desempaquetado, y por consecuencia, nunca utilizado. La racionalización es que el objeto comprado ya perdió valor o interés.
  • Date cuenta que tu compra consciente: ¿a quién beneficia? ¿es sostenible? ¿el valor de tu regalo lo marca lo que te ha costado o bien el cariño, el amor, los mejores deseos que quieres transmitir con él? Tu regalo puede ser también  ¿dedicar más tiempo a esa persona? ¿una sonrisa? ¿una llamada de teléfono? ¿una escucha activa? ¿un abrazo? ¿una disculpa? ¿un cambio de actitud? ¿algo construido y realizado por ti? etc
  • Suelta tu intención de satisfacer y tu deseo de ser correspondido para no sentirte frustrado al no obtener la respuesta del otro en la medida que tu esperabas o deseabas.

En definitiva, aprender a comprar, aprender a regalar, realizar nuestras adquisiciones de una manera consciente, equilibrada, para que los excesos no nos pasen factura.

Y para estas Navidades os propongo una lectura: SINTIENDO LA PAZ: EL ARTE DE VIVIR CONSCIENTEMENTE THICH NHAT HANH,  2018, para que puedas poner en práctica en tu vida cotidiana durante este próximo año, éstas y muchas prácticas conscientes más.

                                     Marí­a José Navarro Delgado

También podeis seguirme a través de Facebook  @mariajoseahorayo (mindfulness y sistémica)

www.ahorayo.com

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