Claves para gestionar tu tiempo

Claves para gestionar tu tiempo

A medida que perdemos de vista los objetivos, redoblamos nuestros esfuerzos”. Mark Twin.

 

La gestión del tiempo no es un problema de reloj, es un problema de brújula.

La PRISA nos suele llevar a dar prioridad a lo URGENTE. Esto supone dejar para más tarde los asuntos importantes que aún no son urgentes. El problema de este planteamiento es que entonces uno resuelve siempre los asuntos según el grado de urgencia, es decir con PRISA, y esto nos estresa. Además con estrés no se encuentran soluciones innovadoras y creativas, ya que el estrés dispara ciclos reactivos y automáticos.

La gestión del tiempo es en realidad una gestión de la vida, la gestión personal y la gestión de uno mismo. Tomar conciencia de que el tiempo es irrecuperable e irremplazable  es necesario para aprender a disfrutar el momento presente.

Cuando empiezas a gestionar tu tiempo y tu vida con más cuidado, empiezas a dar más valor a ti  mismo y a tu vida. Cuanto mejor gestionas tu tiempo, más te gustas y te respetas. Y cuanto más te gustas y te respetas, mejor gestionas tu tiempo. Cada aspecto refuerza al otro.

La gente que se valora mucho, distribuye cuidadosamente su tiempo. Si amas tu vida, amas cada minuto de ella y te cuidas mucho de malgastar cualquiera de los preciosos minutos y horas de cada día.

El conocimiento precede al cambio y si no cuestionas las actividades a las que dedicas el tiempo, nunca descubrirás que hay otras que merecen más tu energía. Si piensas en las cosas a las que dedicas tu tiempo no solo conseguirás ser más eficaz, sino que lograrás comprenderte mejor.

Para tener tiempo para hacer lo que hay que hacer, para llegar a donde quieres llegar, hay que centrarse en lo valioso. El tiempo que dediques a acercarte a tu visión está bien empleado. Aceptando lo valioso rechazas lo innecesario. Cuanto más tiempo dediques a las actividades de gran rendimiento menos tiempo te quedará para todas esas urgentes tonterías que absorben tu tiempo. Es fácil rechazar algo cuando hay algo mejor que hacer.

Te has dado cuenta que cuando estamos ocupados no nos paramos a pensar cómo mejorar nuestra eficacia. Para pasar de estar ocupados a lograr resultados e incrementar nuestra  productividad debemos  tener claro lo que deseamos alcanzar e identificar el mejor modo de conseguirlo.

Para ello, el verdadero secreto para hacer cosas eficazmente es saber que no hay que hacer. Y para ello lo primero que tenemos que hacer es identificar nuestra visión personal y profesional así como las metas que contribuyan a alcanzarlas. Todo aquello que no contribuya a nuestra visión y alcanzar nuestras metas no deberíamos hacerlo. De esta manera nos mantendremos orientados.

Por ello, algunas claves pueden ser:

  1. Pararnos y realizar un inventario en detalle del tiempo a lo que lo dedicamos, esto nos puede dar mucha información al respecto.
  2. Identificar y clasificar las actividades y actos que realizamos en función de su importancia y su urgencia: (1 urgente e importante, 2 importante pero no urgente, 3 urgente pero no importante y 4 ni urgente ni importante) nos puede dar la oportunidad de comprobar si las tareas han contribuido a que alcancemos nuestra visión y metas y cuánto tiempo nos hemos empleado en ello.
  3. Una vez que hemos tomado conciencia de a qué dedicamos el tiempo y donde lo desperdiciamos, necesitamos disciplina  para dejar de hacer cosas urgentes pero no importantes y las que no son ni urgentes ni importantes. Eso sí, conseguiremos seguir pensando y eligiendo antes de actuar.
  4. Para adquirir la disciplina, necesitamos pararnos, darnos cuenta, responsabilizarnos y actuar. Para ello entrenarnos en el Aquí y el Ahora, en el presente nos puede facilitar el despertar de la conciencia, entre otras el del tiempo  y orientarnos de una manera más eficiente, saludable y amorosa con nosotros y con nuestro alrededor, y para alcanzarlo la Meditación y el Mindfulness puede ayudarnos.

Y para terminar, me gustaría hacerlo con unas palabras de Steve Jobs, que siento deberíamos tener presentes en nuestra vida, precisamente de brújula  y que nos hace reflexionar sobre la importancia de vivir el Presente, el Aquí y el Ahora, sabiendo que todo lo que empieza tiene un final, que no somos inmortales, y que el tiempo pasa de una manera inconsciente para la mayoría de nosotros, valorar esto nos ayudaría a disfrutar más de cada momento único e irrepetible, de los seres queridos, amigos y de tantas cosas hermosas que nos ofrece la vida que se nos pasan desapercibidas por dejarlas para un mañana que en muchas ocasiones nunca llega:

“Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso, se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que uno va a morir en la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.”

María José Navarro Delgado

www.ahorayo.com

También podeis seguirme a través de  Facebook  @mariajoseahorayo (mindfulness y sistémica)

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